Sin tutoriales sueltos que te enseñan a copiar UN beat. Sin teoría que no vas a usar. Y sin hacerlo solo.
Y puede hacerse real para ti también.
Yo quería sentarme delante del ordenador y que lo que sonara se pareciera a lo que tenía en la cabeza.
Quería abrir el DAW y saber qué tocar primero. Terminar un beat sin buscar un tutorial a mitad de camino. Sin depender de nadie para que mi música existiera.
Quería enseñar lo que hacía sin disculparme antes de que le dieran al play.
Quería vivir de esto. No “algún día”. No “cuando esté listo”. Vivir de esto de verdad — con la libertad de decidir desde dónde, con quién y en qué condiciones.
Y quería demostrar que se puede empezar desde una mesa enana del IKEA, un sofá pequeño y un portátil que echaba humo conectado a la tele por HDMI. Porque si se puede desde ahí, se puede desde donde tú estés ahora.
Hoy tengo todo eso.
Y no me puedo quitar de la cabeza la idea de que tú también deberías tenerlo.
No tienes esas ganas de hacer música para que se queden guardadas en una carpeta de proyectos sin nombre. No llevas meses abriéndolo y cerrándolo para que eso sea todo lo que pase. No te pasas el día escuchando música, analizando beats, imaginando cómo sonarían tus ideas, para que todo eso se quede en tu cabeza y nunca salga.
Estás hecho para crear algo que suene a ti. Para darle al play y no querer disculparte. Para terminar un beat y pensar “esto es mío.”
Ya tienes las ganas — llevas tiempo demostrándolo. Ya tienes el oído — te pasas el día escuchando música y sabiendo cuándo algo funciona. Ya tienes algo dentro que quiere salir.
Lo que te falta no es más información. No es otro tutorial. No es motivación.
Es un camino con dirección, alguien que te desbloquee cuando te atasques, y un entorno donde lo que haces empiece a sonar como lo que eres.
Eso es lo que construimos dentro de Beatmaker Method.
Espero verte dentro.
— Kuoka
Puede que últimamente te hayas pillado pensando:
Exactamente por eso existe Beatmaker Method.
No es otro curso donde te enseñan a hacer UN beat y te desean suerte.
No es una biblioteca de 200 vídeos que tú tienes que descifrar en qué orden ver.
No es un grupo de Telegram donde preguntas una duda y te responden tres días después con un enlace a un tutorial de YouTube.
Es un proceso de 12 semanas donde cada semana sabes qué toca, lo aplicas con tus sonidos en tu proyecto, recibes feedback real sobre lo que has hecho, y tienes a alguien que te desbloquea cuando te atascas — no en tres días, en horas.
Si algo de esto te suena, estás listo para ser el productor que llevas tiempo queriendo ser.
Tú pones las ganas y el tiempo. Yo pongo el orden, los ojos en tu trabajo y el camino. Y en 12 semanas lo que sale de tu DAW se parece bastante más a lo que llevas dentro.
✓Llevas meses o años queriendo producir música y lo más lejos que has llegado es a loops de 8 compases, proyectos sin nombre y carpetas llenas de ideas que nunca terminaste.
Ya has intentado aprender solo. Ya sabes que eso no funciona.
✓Ya produces algo pero sientes que lo que sale del DAW no se parece a lo que tienes en la cabeza.
Has hecho cursos, has visto tutoriales, sabes más que antes — pero tus beats siguen sin sonar como quieres y no sabes exactamente qué te falta.
✓Quieres hacer tu propia música — para venderla, para cantarla, para pincharla o simplemente para disfrutarla — y estás harto de depender de tutoriales sueltos que te enseñan a copiar el beat de otro en vez de ayudarte a crear el tuyo.
✓Estás dispuesto a sentarte 20-30 minutos al día durante 12 semanas, hacer los ejercicios, entregar los tatamis y pedir ayuda cuando te atasques
— no a comprar algo, guardarlo “para luego” y esperar que las cosas cambien solas.
×Buscas a alguien que te dé la receta exacta para copiar un beat y no tener que pensar.
Aquí aprendes a tomar tus propias decisiones como productor. Si lo que quieres es replicar un tutorial paso a paso sin entender por qué, hay opciones mucho más baratas.
×No vas a hacer los ejercicios.
El Tatami es donde ocurre el cambio real. Si compras, ves los vídeos y no aplicas nada — vas a tener la misma experiencia que con todo lo demás que has probado. Y no quiero eso ni para ti ni para la comunidad.
×Esperas resultados sin poner el tiempo.
No necesitas 4 horas al día. Necesitas 20-30 minutos consistentes. Pero si ni eso puedes comprometer durante 12 semanas, no es tu momento. Y está bien. Mejor esperar al momento correcto que entrar a medias.
Beatmaker Method funciona para cualquier género y cualquier DAW. Pero si tienes una situación que crees que puede no encajar, escríbeme antes de comprar. Prefiero decirte “espera” a que entres y no sea lo que necesitas.
Esto es la diferencia entre seguir viendo tutoriales a ver si esta vez sí — y tener a alguien que mira tu trabajo, te dice qué ajustar y te lleva paso a paso hasta que lo que haces suena a ti.
Tienes acceso directo a mí. No a un asistente. No a un bot. A mí. Cuando te atasques con algo — un bajo que no encaja, una estructura que no sabes cómo desarrollar, un sonido que no suena como lo imaginas — me lo dices y te desbloqueo. En horas, no en días.
Sesiones mensuales de Q&A en directo (grabadas si no puedes estar). Un sistema de IA entrenado con tres años de sesiones para dudas a las 3 de la mañana. Y cuando termines el proceso completo, una revisión Level Up: nos sentamos, escuchamos lo que has hecho, y te damos un feedback detallado con tu siguiente paso.
Esto por sí solo ya vale la inversión. Porque te ahorra meses de ir a ciegas.
Ver una lección y entenderla es una cosa. Saber hacerlo es otra muy distinta.
Cada semana recibes ejercicios de aplicación directa. No es “mira el vídeo y a ver qué haces.” Es: abre el DAW, haz esto, con esto, ahora. Con tus sonidos, en tu proyecto.
Y lo importante: todos los ejercicios son revisados. Los entregas, alguien los mira, y recibes feedback real sobre lo que has hecho. No los entregas al vacío.
Cuando terminas un Tatami, eso ya no es algo que has entendido. Es algo que has hecho. Y lo que has hecho una vez, puedes repetirlo.
Nada de “aquí tienes 200 vídeos, ve a tu ritmo.” El Dojo es una ruta con un orden. Paso uno, paso dos, paso tres. Cada semana trabajas un aspecto concreto: drums, melodías, bajo, estructura, sampling, mezcla básica.
Se desbloquea un módulo por semana. Tienes acceso durante un año entero. ¿Por qué un año y no para siempre? Porque cuando la gente tiene acceso ilimitado, no lo hace. Lo deja “para luego” y luego nunca llega. Con un año, te pones.
No necesitas saber teoría musical para empezar. Se empieza de cero. Y da igual tu DAW — Ableton, FL Studio, Logic, lo que uses.
Hay un momento — y pasa casi siempre — en que la cabeza empieza a jugar en contra. Llevas dos semanas avanzando bien. Y de repente abres Instagram, escuchas algo que te vuela, y piensas: “Yo nunca voy a llegar a eso.”
El Templo son nueve talleres donde trabajamos eso. El síndrome del impostor. La comparación. Los bajones. La sensación de “¿para qué sigo?” No es coaching genérico. Son sesiones específicas para lo que le pasa a un productor cuando intenta tomarse la música en serio.
Y tengo medido en qué semana la gente suele tener un bajón — tres años de datos dan para eso. En ese momento exacto recibes un impulso adaptado a donde estás en el proceso.
Tirar del carro solo desgasta. Y lo peor de producir solo es que no tienes con quién comparar, quién te diga “tío, eso mola” ni quién te diga “prueba a cambiar esto.”
La comunidad de Beatmaker Method es privada. Solo hay gente que ha pagado, que va en serio y que está en el proceso. Gente que acaba de empezar y gente que lleva tres años.
Subes tus ejercicios, tus tatamis, tus proyectos — y recibes feedback del resto. Hay un sistema de cinturones: conforme avanzas, subes de nivel y la comunidad entera lo celebra contigo. Y hay algo que me encanta: cuando alguien sube algo y los demás le dicen “tío, esto suena muy a ti.” Ese momento no tiene precio.
Cómo vender tu primer beat. Cómo cerrar ventas de alto ticket. Cómo moverte en la industria. Cómo lanzar tu música con estrategia. Cómo contactar con VIPs. Si tu objetivo es monetizar lo que haces, esto es para ti. Si no, te lo saltas.
Un programa de tres días donde trabajamos que tu proyecto tenga un sonido que se sienta tuyo, que tu imagen y tu música respiren lo mismo, y que sepas qué pasos vienen después. Para quien no solo quiere producir bien, sino posicionarse como artista con un proyecto que la gente reconozca y recuerde.
Solo 3 plazas. Cuando se llenan, no abrimos más hasta la próxima ronda.
Entras, ves el contenido, haces los primeros ejercicios. Si ves que no es para ti, te devuelvo el 100%. Sin preguntas.
Si entras y aplicas todo lo que te damos, completas los ejercicios, participas en los retos y aun así sientes que no estás produciendo al nivel que quieres — nos sentamos contigo uno a uno, revisamos tu proceso paso a paso y te hacemos un plan personalizado para solucionarlo.
Lo entiendo. Y si te sirve de algo, la mayoría de gente que entra en Beatmaker Method viene de ahí. Han comprado cursos, han visto tutoriales, han invertido tiempo y dinero — y siguen sin terminar un beat del que se sientan orgullosos.
La diferencia es que esos cursos te daban información y te deseaban suerte. Aquí no te dejo solo con la información. Tienes ejercicios que entregas y que alguien revisa. Tienes soporte cuando te atascas. Tienes una revisión completa de tu trabajo cuando terminas el proceso. Y tienes a alguien que te busca si llevas dos semanas sin aparecer.
No es que los otros cursos fueran malos. Es que te faltaba la estructura y el acompañamiento para convertir lo que sabías en habilidad real.
Los siguientes alumnos pensaban exactamente lo mismo antes de entrar:



Capturas reales. Sin filtros. Sin editar.

Producía en la cocina de su casa. Entró en noviembre de 2022. En abril le fichó una discográfica. En julio llegó al número uno de Beatport. En un género que ni siquiera le enseñamos.


Pasó de hacer trap a hard techno. Le ficharon dos sellos. Los DJs más top de cartel pinchan su música. Empezó como cualquiera — la diferencia fue el proceso.


Era camarero. Venía de cero. Cerró su primera venta durante la formación. Ahora trabaja en el estudio más top de su zona en Tarragona.

“Tío, me acabo de poner uno de mis temas y estoy sonriendo escuchándolo.” — Javi llevaba años queriendo hacer su propia música. Para él, ese momento fue el top.

No es un testimonio individual — es la comunidad de verdad. Gente dándose feedback, celebrando avances, reconociéndose el sonido.
Si estás listo para terminar lo que empiezas, dejar de dar tumbos y empezar a sonar a ti — esto es para ti.
12 cuotas de 209€/mes
Pago único: 1.850€
Solo 3 plazas. Cuando se llenan, no abrimos más.
¿Dudas sobre tu caso? Escríbeme antes de comprar.
hola@lamusicaqueteimaginas.com